El corazón de Lucia pendía de un hilo.
Vio la moneda dispararse al aire, y con ella, sus emociones.
Cerró los ojos sabiendo que su destino giraba al azar.
Recordaba el momento justo en el que su pretendiente
acabó con las indirectas, y por fin dijo lo que ella esperaba.
"Si la moneda cae a tu favor, me das un beso en la mejilla...
y si me favorece a mi, te daré un beso en los labios".
A Lucia realmente le gustaba ese chico, así que solo asintió.
Sus latidos pasaron a algo mas cuando la moneda toco superficie.
Brincos desbocados de adrenalina por cada golpe y rebote del metal,
hasta que la moneda giro y se detuvo mostrándole al chico el resultado.
...Lucia no abrió los ojos, solo esperaba ansiosa si debía besar o ser besada...
Lucia no abrió los ojos porque lo que veía no era mas que un recuerdo.
Lucia realmente estaba atada a una silla y sintiendo un arma en su frente.
Lucia era quien pendía, junto con su vida, del resultado de una moneda...
Su secuestrador le había dicho:
"Se acabo el tiempo, no pagaron tu rescate.
Vives o mueres? dependerá de lo que diga la moneda".
Lucia no abrió mas los ojos, ya había dejado de escuchar a su captor.
Ella se quedo viviendo y respirando cada instante de aquel momento,
en que su futuro esposo beso sus labios al ganar el cara o cruz.